sábado, 23 de mayo de 2015

LIMÓN

El limón es utilizado en multitud de comidas y bebidas, tanto de dulce como de sal, a veces para dar sabor o solo un toque de acidez a un bistec, pescado, torta o helado. Pero además de su rico sabor están las grandiosas propiedades curativas. Su aporte de vitaminas le convierte en un gran depurador de toxinas y un implacable bactericida.
El limón es rico en vitaminas del complejo B y P,  vitamina C,  además de minerales como el potasio, magnesio, calcio, fosforo, sodio, hierro y flúor, bastante agua y algo de fibra. Su bajo aporte calórico lo convierte en una fruta ideal para las dietas hipocalóricas.
Su alto contenido de vitaminas lo coloca en la cima de los frutos sanadores por ser un poderoso antibiótico natural, depurativo y bactericida. Ayuda a reforzar las defensas evitando o ayudando a combatir enfermedades como resfriados y gripes, limpiando y desinfectando el tracto intestinal y desintoxicando el hígado.
Recetas saludables con limón:

JUGO PARA REFORZAR EL SISTEMA INMUNOLÓGICO
1 limón con cáscara y sin semillas
Jugo de dos naranjas
1 rebanada de piña
Licuar los ingredientes hasta integrar perfectamente. Beber de inmediato sin colar. Tomar cuatro veces por semana.


CHAMPIÑONES AL LIMÓN
250 g de champiñones
1 diente de ajo
1 pizca de orégano
1 puñado de perejil
1 cucharada de zumo de limón
2 cucharadas de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto
Colocar en un cuenco el aceite y el jugo de limón, agregar sal y pimienta y batir para unir los ingredientes. Agregar el perejil lavado y picado, el orégano y el diente de ajo machacado. Dejar reposar por una hora. Limpiar con cuidado los champiñones, cortarlos en láminas finas, sumergirlos en la salsa y dejarlos macerar durante 15 minutos.
       
TARTA DE LIMÓN
Ingredientes para la masa:
250 g de harina de trigo
100 g de margarina
50 g de azúcar
1 yema de huevo
1 cucharadita de polvo de hornear
2 -3 cucharadas de agua helada
Ingredientes para el relleno:
4 yemas de huevo
100 g de azúcar
60 ml de zumo de limón
400 ml de leche
50 g de fécula de maíz
Amasar la harina con la mantequilla fría, agregar el azúcar, la yema y el polvo de hornear y el agua. Extender la pasta en una tartera  pinchar con un tenedor y cocer en horno a 200°C durante 15 minutos. Mientras elaborar la crema de limón. Para ello batir las yemas con el azúcar, añadir la fécula, luego la leche caliente. Poner al fuego y llevar a ebullición. Cuando la crema esté cocida agregar el zumo de limón y dejar reposar.  Verter la crema dentro de la tarta y cocer en horno unos 30 minutos más. Con las claras que sobraron y 5 cucharadas de azúcar hacer un merengue y cubrir la tarta. Si quiere puede quemar el merengue con soplete o en el horno.

sábado, 2 de mayo de 2015

AJO

La planta que conocemos como ajo se llama allium sativa, tradicionalmente clasificada dentro de la familia de las liliáceas pero que actualmente se ubica en la de las amarilidáceas. Al igual que la cebolla (allium cepa), el puerro (allium porrum), y el cebollín (allium fistulosum), es una especie de importancia económica, ampliamente cultivada y desconocida en estado silvestre.
Sus propiedades curativas se han utilizado durante miles de años por diferentes culturas, especialmente en las del Mediterráneo, por ejemplo, en la Antigua Gracia, donde se usaba, sobre todo, por sus propiedades antibióticas. Por otra parte, los egipcios lo consideraban como un gran afrodisíaco, mientras que en lugares como el Himalaya consideran que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico.
El ajo es una importante fuente de sales minerales, vitaminas A, B1, B2, y C. También posee propiedades anti-inflamatorias y antibióticas. Se puede utilizar en toda clase de platillos, tanto crudo como cocido.
Algunas recetas con ajo:

AJO ASADO
5  cabezas de ajo
Aceite de oliva
Sal
Cortar la parte superior de las cabezas de ajo, de manera que se vean las puntas de cada diente. Colocarlos sobre papel de aluminio, con la parte cortada hacia arriba y rociar con sal y aceite. Cerrar el papel envolviendo las cabezas de ajo. Colocar sobre una fuente y llevar al horno precalentado a 260°C y asar por 30 minutos aproximadamente. Dejar enfriar y apretar cada cabeza de ajo por la parte inferior para sacar la pasta de ajo. Esta se puede guardar para usar en gran variedad de platos a los que aporta un exquisito sabor.

ALIOLI
2 dientes de ajo                         
Jugo de limón
Sal
Aceite c/n
El alioli es una salsa tradicional de la zona mediterránea, que se utiliza para condimentar otros platos, o como salsa de acompañamiento servida aparte, de pescados y carnes a la brasa. Se hace con ajo y aceite de oliva, teniendo cuidado de adicionar el aceite muy lentamente para que no se corte. Originalmente se hacía  sólo en mortero, modernamente la salsa se puede montar con batidora u otros aparatos similares. También se le puede adicionar un huevo para rebajar el fuerte sabor del ajo, quedando como una mayonesa de ajo.

CAMARONES AL AJILLO
Las recetas “al ajillo”, ya sean vegetales, mariscos  o carnes, tienen como protagonista principal al ajo. En la entrada de los champiñones compartí una receta de champiñones al ajillo y ahora les traigo esta con camarones.
Ingredientes:
1 libra de camarones
2 cucharadas de aceite o mantequilla.
2 cucharaditas de ajo machacado 
2 cucharaditas de jugo de  limón
4 cucharadas de vino blanco
Sal y pimienta
Perejil o cilantro picado
En un wok o sartén honda coloque el aceite o la mantequilla y  el ajo.  Lleve al fogón a fuego moderado.  Cuando largue olor agregue los camarones. Rehogue por un minuto  y agregue jugo de limón, el vino, la sal y pimienta. Rehogar y dejar cocinar tapado, a fuego bajo por dos minutos más. Ajustar la sal. Adornar con  perejil o cilantro.

domingo, 12 de abril de 2015

GERMINADOS (RAICES CHINAS)

Los germinados, también llamados raíces chinas, son alimentos vivos. Su riqueza en encimas, clorofila, aminoácidos,  minerales y oligoelementos los convierte en alimentos de alto poder nutricional. El uso de semillas germinadas en la alimentación y en la medicina es muy antiguo. 3.000 años A C, el Emperador de China escribía sobre las hierbas medicinales y los fríjoles germinados, los cuales en esa época eran prescritos para muchas dolencias. Los chinos y japoneses germinaban los fríjoles de soya, mung y la cebada como suplemento alimentario de su dieta.
Por su fácil digestión, los germinados son ideales para desintoxicarse y recuperarse de enfermedades. También son ideales para dietas hipocalóricas, ya que aportan muy pocas calorías. Son una excelente opción donde las verduras y hortalizas escasean por costo o por factores climáticos.
Los germinados se pueden producir y conservar en nuestra propia casa de forma sencilla. Se puede utilizar cualquier semilla. Las más apreciadas son las de soya verde (mungo), alfalfa, trigo, cebada, avena calabaza, girasol, sésamo, berro y rabanito.
1.           Poner en remojo las semillas en un recipiente de vidrio, cerámica o plástico de boca ancha. Tapar con un paño de tela y sujetarlo con una bandita para evitar la entrada de bichos. Las semillas deben ser de alta calidad biológica que no hayan sido tostadas o congeladas. El tiempo de remojo oscilará entre 2 a 12 horas, dependiendo de la dureza de la semilla.

Alfalfa
5 a 8 horas
Avena
1 a 2 horas
Ajonjolí
8 a 12 horas
Girasol
6 a 12 horas
Trigo
10 a 12 horas
Frijol mung
10 a  12 horas
Lenteja
6 a 8 horas

             









2.           Transcurrido el tiempo de remojo se vacía el agua, para evitar que las semillas de pudran. Se enjuagan las semillas y se vuelve a tapar el recipiente.
3.           Se deja en un lugar cálido y oscuro manteniendo las semillas húmedas pero sin excesos.
4.           Durante cinco días se repite el proceso de enjuagar las semillas, escurrirlas y volverlas a dejar en reposo. Si el clima es cálido o si es verano se debe hacer 2 o 3 veces al día.
5.           Cuando los brotes tengan 2 o 3 centímetros de largo, se colocan durante 2 horas en un sitio donde les de la luz indirecta del sol, para que se forme la clorofila, favoreciendo el aumento de vitamina C.
6.           Terminado el proceso de germinación, se limpian las semillas del pellejo que todavía tengan y se guardan en la nevera,  bien escurridas y secas. Se conservan por varios días. Se recomienda hacer cantidades pequeñas y frecuentes para evitar que se pongan rancias.
He aquí algunas recetas con raíces chinas:

RAÍCES CHINAS AL WOK
4 tazas de raíces chinas
1 taza de guisantes
3 dientes de ajo
1 trozo de jengibre
2 cucharadas de aceite vegetal
2 cucharadas de salsa de ostras
2 cucharadas de salsa de soya
Recuerde que antes de trabajar en el wok debe tener los ingredientes listos y a la mano, pues la cocción es muy rápida. Cuando el wok esté caliente agregue el aceite, el ajo machacado o picado y el jengibre rallado, luego agregue los guisantes y cocine revolviendo hasta que brillen. Añada las raíces  y saltee. Añada las salsas y un poquito de fécula disuelta en agua. Sazone con una pizca de sal y azúcar.  
ENSALADA ARCO IRIS
1 rama de apio
1 taza de repollo cortado muy fino
1 remolacha chica
1 zanahoria grande
12 aceitunas
125 granos de germinados
Perejil y menta fresca
Aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto
Se corta en trozos pequeños la rama de apio con sus hojas. El repollo se ralla o se corta en tiras finas. La zanahoria y la remolacha se rallan grueso. Se pican las hojas de perejil y menta.
En una ensaladera se mezclan todos los ingredientes con las aceitunas y los germinados. Se aderezan con la vinagreta que se hace con el aceite de oliva, sal y una pizca de pimienta.

WOK VEGETARIANO
2 dientes de ajo
2 ajíes pimentones (verde y rojo)
250 g de champiñones frescos
1 mazo de acelga china (pak choy)
100 g de guisantes
200 g de tofu
100 g de germinados
Sal y pimienta
Salsa de soya
Aceite vegetal neutro c/n
1 cucharadita de aceite de sésamo
Caliente el wok y agregue el aceite y el ajo. Antes que empiece a dorar agregue los champiñones laminados. Agregar un poco de sal, saltear y agregar los ajíes en julianas, saltear y agregar la acelga, los guisantes, el tofu y una buena cantidad de salsa de soya (cuidando que no quede salado). Dejar hervir un poco y si le gusta la salsa espesa, agregue una cucharadita de fécula de maíz disuelta en un poco de agua. Revolver y agregar los germinados,  un poco de aceite de sésamo y pimienta al gusto. Rectificar la sazón y servir.