viernes, 25 de septiembre de 2020

PIÑA O ANANÁS

                                 

La piña o ananás es una especie de la familia de las bromeliáceas, nativa de América del Sur. Planta de escaso porte y con hojas duras y lanceoladas de hasta 1 m de largo, fructifica una vez al año produciendo un único fruto fragante y dulce, muy apreciado en gastronomía.

Es una de las frutas tropicales más ricas y gustadas en el mundo, la cual posee un sabor deliciosamente dulce y refrescante, pero no sólo eso, los beneficios de la piña son muchísimos, ya que es consumida por ser una fuente rica en antioxidantes y nutrientes que ayudan a mejorar la salud, a la vez  que ayuda a eliminar aquellas toxinas y desechos que quedan en el cuerpo a causa de la mala alimentación, la contaminación o el uso de productos químicos,  gracias a sus propiedades diuréticas y desintoxicantes.

Es una fruta diurética y desintoxicante. Contiene vitamina C, B1, B6, ácido cólico y minerales como el sodio, potasio, calcio, magnesio, manganeso y hierro. Gran parte de la composición de la piña es agua y fibra. Es baja en calorías, así que es una fruta ideal para cuando se está a dieta. Posee una enzima llamada bromelina, misma que le otorga la mayor parte de los beneficios que posee, mejorando la digestión y tiene la capacidad de destruir parásitos intestinales. Su alto contenido en fibra sacia el hambre, previene el estreñimiento, normaliza la flora intestinal y evita la obesidad. Ayuda a eliminar líquidos retenidos en el organismo, lograr un vientre plano, estimula los riñones y elimina elementos tóxicos. Combate la hipertensión arterial. Disminuye el colesterol en la sangre, así que reduce el riesgo de enfermedades del corazón.

ENSALADA DE PIÑA, PEPINO Y TOMATE 

2 cucharadas de aceite de oliva

1 cucharada de zumo de limón

¼ cucharadita de sal                                            

2 pepinos

2 tomates

2 rebanadas de piña

Hojas de hierbabuena para decorar

En una ensaladera mezclar los ingredientes del aderezo. Agregar los pepinos cortados al largo con el pelador dejando una línea delgada de piel en cada porción, los tomates pelados y sin semillas cortados en cascos y la piña pelada en trocitos. Mezclar bien y decorar con las hojas de hierbabuena.


BATIDO DE PIÑA, BANANO Y NARANJA



2 naranjas

1 banano 

1 rebanada de piña

Exprima las naranjas y coloque en la licuadora el zumo de naranja, la rebanada de piña picadita y el banano pelado. Licuar y servir.





BROCHETAS DE PIÑA ASADA

1 piña cortada en triángulos medianos

½ taza de azúcar mascabado

1 manojo de romero

Empaniza ligeramente los triángulos de piña en el azúcar. Ásalos a las brasas unos minutos por cada lado. Mientras tanto, avienta el romero al fuego para perfumar la piña.

Clava los trozos en un palillo y sirve con un poco más de azúcar a un lado.


BROCHETAS DE PIÑA CON CARNE

½ piña en cubos

1 pimiento rojo en cubos

1 cebolla en cubos

500 g de filete de res en cubos grandes

½ taza de cebolla picada

1 chile serrano en rodajas

1 pimiento anaranjado picado

2 cucharadas de aceite de oliva

½ jitomate picado

½ taza de hojas de albahaca

1 taza de fríjoles negros cocidos

Procesa el aceite de oliva, la cebolla, el tomate, el chile y el pimiento picados, salpimienta y reserva. Forma las brochetas intercalando piña, pimiento, carne y cebolla. Cúbrelas con la mezcla anterior y déjalas reposar un rato. Asa a la parrilla o en la estufa. 

domingo, 23 de agosto de 2020

GERMINADOS (RAICES CHINAS) - SEGUNDA PARTE

              

En una entrada anterior les hablé de los germinados, también llamados raíces chinas, que son alimentos vivos. Su riqueza en encimas, clorofila, aminoácidos, minerales y oligoelementos los convierte en alimentos de alto poder nutricional. El uso de semillas germinadas en la alimentación y en la medicina es muy antiguo. 3.000 años A C, el Emperador de China escribía sobre las hierbas medicinales y los fríjoles germinados, los cuales en esa época eran prescritos para muchas dolencias. Los chinos y japoneses germinaban los fríjoles de soya, mungo y la cebada como suplemento alimentario de su dieta.

Por su fácil digestión, los germinados son ideales para desintoxicarse y recuperarse de enfermedades. También son ideales para dietas hipocalóricas, ya que aportan muy pocas calorías. Son una excelente opción donde las verduras y hortalizas escasean por costo o por factores climáticos.

También les dije que los germinados se pueden producir y conservar en nuestra propia casa de forma sencilla y explico cómo hacerlo con semillas como la soya verde (mungo), alfalfa, trigo, cebada, avena calabaza, girasol, sésamo, berro y rabanito.

Pero existen dos semillas, igualmente con alto contenido nutricional, que no se pueden germinar por el mismo método. Se trata de las semillas de lino y de chía. Estas semillas cuando se remojan se cubren con un mucílago muy difícil de retirar y esto hace que las semillas se descompongan y no germinen. Para ellas el método es el siguiente:



Se comienza con el remojo de las semillas por aproximadamente seis horas en abundante agua que las cubra. se cubren para que no entren bichos.





Se retiran del agua en un colador y bajo el chorro se enjuagan, tratando de retirar la mayor cantidad posible del mucílago. Colocar una gaza en la parte superior de un recipiente con agua y sujetarla con una bandita de caucho. Colocar las semillas sobre la gaza y esparcirlas con el dorso de una cuchara de manera que no queden unas sobre las otras. 




Se dejan en un lugar cálido y oscuro manteniendo las semillas humedecidas pero sin exagerar. hasta que las raíces puedan alcanzar el agua.





Cuando los brotes tengan 2 o 3 centímetros de largo, se colocan durante 2 horas en un sitio donde les de la luz indirecta del sol, para que se forme la clorofila, favoreciendo el aumento de vitamina C. Terminado el proceso de germinación, se limpian las semillas del pellejo que todavía tengan y se guardan en la nevera, bien escurridas y secas. Se conservan por varios días. Se recomienda hacer cantidades pequeñas y frecuentes para evitar que se pongan rancias.

domingo, 16 de febrero de 2020

COGOLLOS EUROPEOS

                                  
La lechuga es uno de los ingredientes más comunes utilizados en ensaladas. Hoy en día el mercado ofrece una amplia variedad, entre los que se encuentra el tema de esta entrada, los cogollos europeos.

Los cogollos europeos, también conocidos como lechuga baby o romana baby, son lechugas de tallo pequeño que forman cogollos medianos y muy atractivos. Su posible origen es el mediterráneo oriental, mismo de todas las lechugas. Esta hortaliza se diferencia por su característico sabor y su elevado aporte vitamínico. Su alto contenido de agua y su escaso valor calórico la convierten en un alimento recomendable para las dietas de adelgazamiento.

Generalmente se utiliza en forma cruda en ensaladas, hamburguesas o sándwiches, lo que representa una gran ventaja, ya que al no tener que cocinarlos, conservan todas sus vitaminas y nutrientes. Los cogollos constituyen no solo una alternativa de ensalada como primer plato, sino que son perfectos como guarnición de cualquier pescado o carne asada o a la plancha.
Son muchísimas las recetas que podemos encontrar con cogollos europeos.He aquí dos de ellas.


ENSALADA FRESCA CON RÁBANO Y PEPINO


1 cogollo europeo
2 rabanitos
1 pepino
1 tomate maduro
1 cebolla pequeña
lave bien y pique las verduras. llévelas a la ensaladera con la vinagreta que hicimos con 3 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharada de vinagre, sal y pimienta al gusto.




ENSALADA DE PIÑA Y PEPINO

1 cogollo europeo
½ pepino grande con piel
½ pimentón rojo grande
2 rebanadas de piña
1 manzana con piel
1 puñado de cilantro                                                                         
Jugo de un limón
Sal y pimienta al gusto
2 cucharadas de aceite de oliva
Cortas la piña, el pimiento, el pepino y la manzana en cuadritos, el cilantro bien picadito sin el tallo, el cogollo en julianas.
Añadir la sal, la pimienta, el limón y el aceite de oliva. Mezclar bien. Rectificar el sabor y llevar a la nevera hasta el momento de servir.


COGOLLOS EUROPEOS CON QUESO ROQUEFORT Y CIRUELAS

3 cogollos europeos
100 g de queso roquefort
1 tomate grande
Ciruelas pasas sin semillas
50 ml de leche o crema de leche
Sal al gusto
Lavar bien los cogollos y deshojarlos, servir en una fuente. Cortar el tomate en cuadros y colocarlo encima de las lechugas, acompañar con las ciruelas pasas. Preparar la salsa de queso roquefort, disolviendo el queso con un golpe de calor y la leche o crema de leche y mezclarlo bien. Llevar a  la nevera hasta el momento de comer.